“En la actualidad, las empresas disponen de una cantidad ingente de datos, pero convertir esos datos en valor real sigue requiriendo tiempo, esfuerzo y relevantes inversiones. Los métodos tradicionales para construir la inteligencia empresarial evidencian claros síntomas de agotamiento. Continuar por este camino representará aceptar que nuestra capacidad de innovación estará muy limitada y








